Stop. ¿qué significa realmente moda sustentable?


Hoy en día las palabras sustentabilidad, eco-friendly, orgánico, reciclar, compostaje, etc etc etc están más presentes que nunca.

Gracias a las nuevas leyes de prohibir las bolsas plásticas en todo Chile y las bombillas en Pucón (Yei! siempre liderando!!!), cada día estamos generando más conciencia sobre nuestras acciones. Sin embargo, es cosa de entrar a alguna gran empresa para darse cuenta que falta mucho todavía.
 
El año pasado tuve una experiencia que fue muy gratificante por un lado pero por otro significó una lucha interna: trabajar en retail (si, yo también quedo en shock cuando lo escribo). Si bien aprendí mucho, quedé plop al ver la cantidad de plástico que se elimina, la cantidad de basura que se genera y que simplemente, se tira a la basura. Se busca el precio más competitivo (a costa de quien sabe para los chinitos) para que en menos de un mes esté todo con oferta. Casi me muero.
 
Entonces: ¿Qué entendemos por sustentabilidad?
Es la cualidad de algún producto o servicio de poder mantenerse por sí mismo, sin ayuda exterior y sin agotar los recursos disponibles.
 
¿Y cómo relacionamos esto con la moda?
 
¿Sabías que estamos comprando 60% más prendas que hace 15 años y la tenemos por la mitad del tiempo?
¿Sabías que los textiles sintéticos tales como el nylon, poliéster y spandex demoran entre 20 a 200 años en descomponerse?1
 
La moda sustentable, también conocida como moda ética y slow fashion, refiere a que todo el ciclo productivo de la creación de un producto es trabajado de forma ética  y ecológica:
 
‘’Cuando hablamos de una moda que conserva la ética, hablamos de una industria que: asegura buenas condiciones laborales para los trabajadores; que se gestiona sobre un modelo de negocio sustentable y transparente; que evita la producción de desperdicios; que utiliza una materia prima que genera el menor impacto ambiental posible; y que posea certificaciones que avalen esta forma de producir bienes de consumo y que asegura una trazabilidad de la cadena de suministro.’’2
 
¿Cómo podemos nosotros contribuir?
 
Básicamente tener un clóset sustentable puede significar varias cosas, y lo que particularmente me gusta a mí es tener un mix de ellas, acá va:
 

  • Ir a ferias/bandera/ropa usada/segunda mano/ americana y europea/ primer segundo tercer fardo: Lo más fácil y barato. ¡Me encanta! Me he comprado unos chalecos increíbles, de una calidad que en mi vida había visto. Cada uno a $300 en la feria de Quinta Normal. Hay que tener tiempo si y andar tranquilo, ya que no siempre se encuentran cosas buenas y bonitas. Probablemente encuentres tesoros que, a pesar que no sea muy linda la forma, siempre se puede enchular para que quede algo increíble. De paso ayudamos a la señora costurera. También voy a OrangeBlue y Nostalgic, ¡hay cosas muy choras del año cero!
 
  • Comprar diseño local: Una alternativa que hoy en día encontramos fácilmente gracias a las redes sociales. De esta manera, estamos apoyando a un emprendedor y no a las grandes marcas que lucran gracias al trabajo de millones de mujeres, niños y hombres que trabajan en condiciones nefastas. Nos encanta la moda pero tener algo a precio ‘suuuuper conveniente’ nos está jugando la pasada. Pensemos en la vida útil de esa prenda y en el: está muy feo para regalar, a la basura. OMG.
 
  • Siempre ver la etiqueta: ¿Dónde está hecho? ¿China? ¿India? ¿¿¿Bangladesh??? ¿Perú? ¿Chile? ¿De qué material es? ¿Algodón? ¿Lino? ¿Lana? ¿Poliéster? ¿Nylon? Mirar los ‘ingredientes’ de una prenda también nos hablan mucho de cómo se crearon esos productos y cómo es su muerte. Trabajar con prendas de algodón orgánico es muy distinto que trabajar con el nylon, el cual es un proceso mucho más tóxico y contaminante. Trabajar con prendas de lino significa una producción por naturaleza orgánica y a la vez al ser de origen vegetal las fibras son reciclables y biodegradables.
 
  • Preferir productos hechos con fibras vegetales: Muy de la mano con el punto de arriba, utilizar algodón, lino, bamboo, viscosa, no sólo entregan una apariencia natural e increíble y que justo está mega de moda, si no también los procesos de extracción de estas fibras y la muerte es mucho más ‘limpio’. (Punto aparte: el algodón: prefiere siempre algodón orgánico en lo posible. Ya les escribiré sobre esto en otra nota).
 
  • Preferir diseños que no pasen de moda: Y acá va el concepto slow fashion. Compramos rápidamente sin pensar tanta moda que pasa de moda tan rápido, que ya no lo podemos usar al año siguiente porque está otsea hello: OFF. Comprar prendas neutrales que sabemos que usaremos siempre y combinarlas con accesorios y algunas prendas que aporten color, va a ser que queramos hacer mucho menos seguido un clóset-detox.
 
  • Donar ropa antigua de buena calidad: En el Parque Araucano hay un punto limpio que recibe ropa en buena calidad. Estos se recolectan para luego ser re-utilizados. ¡Así que piensa bien antes de llevar una panty rota! En H&M y en Paris (no es irónico lo juro) reciben prendas que estén en mal estado y te entregan cupones de descuento (eso sí es irónico – al menos se hacen cargo de un problemón)
 
  • Prilov-FeriaFerio-Renuevatucloset: Me encantan estas iniciativas. He vendido ene ropa en perfecto estado cuando hice un detox de clóset. Y he comprado por ahí también. Es una manera genial de sacarle lucas a lo que tienes estancado o ya no te encanta tanto.
 
  • Propuestas sustentables: Quizás ese es el punto más difícil de encontrar en Chile y es por esto que con Manavai estamos desarrollando una línea completa de vestuario y calzado que consiste en utilizar textiles y materiales de origen orgánico y reciclado, mano de obra local, packaging ecológico y biodegradable. Stay Tunned!!

 


1 World Resource Institute
2 Revisa online Endémico www.endemico.org

Foto: 

The campaign was developed at Lobedu Leo Burnett, Johannesburg, by creative director Vanessa Pearson, art directors Debbie Gyngell, Yvonne Hall, Fiona O Connor, copywriters Stephanus Nel, Angela Collins, production manager Janine Wilson, account executive Nomsa Nkangana.

Photographers were Clive Stewart and Michael Meyersfeld.