Calidad vs Cantidad


El paradigma del Fast Fashion y su estrategia de marketing sustentable

 Escrito originalmente en Junio 2017

 ¿Alguna vez has tratado de limpiar tu clóset y regalar las prendas en "buenas condiciones" a alguna tienda de ropa de segunda mano y ser rechazada sólo por el hecho de ser H&M o Forever 21? Bueno, eso me pasó a mí.

¿Sabías que si donas tus ropas a tiendas de caridad pueden terminar estas siendo llevadas a algún vertedero en países tercermundistas en donde terminan finalmente degradándose y emitiendo dióxido de carbono por siglos?

 Con la moda rápida acelerando las tendencias y acortando las temporadas, nuestra ropa probablemente estará anticuada si tiene más de unos meses. La ropa barata que nos ofrecen las grandes empresas de fast fashion sabemos que no es de la mejor calidad y con un muy bajo valor de reventa, sensación que nos entusiasma al comprar pero nos frustra al momento de vestirnos por la pérdida de calidad (como las malditas motas).

Entonces, ¿qué está pasando con las grandes empresas de fast fashion? Top Shop en Australia y American Apparel ya cerraron. Compañías internacionales como Adidas, Zara, Forever 21 y H&M no quieren renunciar a sus modelos de negocio de moda: ropa nueva todas las semanas, precios cada vez más "competitivos" y gente desesperada por tener la "última" tendencia.

 "La gente ya no quiere gastar mucho dinero en textiles, pero las prendas de mala calidad no duran", afirma Simone Haslinger, quien estudia para obtener su Ph.D. en la Universidad de Aalto en Finlandia.

H&M y Asos crearon una colección más slow y consciente... ¿No es esto paradójico? Es decir... me alegro a que tomen una iniciativa y estén haciendo un cambio, pero al ser ambos enormes gigantes de la moda rápida, me genera cierta duda de cuán sustentable ésta práctica es. Tal vez usen telas ecológica como algodón orgánico o lino... Ok, algo es algo. Pero, ¿los trabajadores? ¿Tienen mejores condiciones que los que hacen colecciones de fast fashion?

La moda es como la comida chatarra, después del alza de azúcar en tu cuerpo, sólo te deja un triste sabor en la boca 
- Livia Firth - 
 
Después de ver "True Cost" en Netflix (véanla!), comencé a mirar estas tremendas empresas con ojos diferentes. ¿Es que tal vez estamos ciegos? ¡Todos sabemos lo que sucedió en Bangladesh en 2013 en Rana Plaza, salió en todas las noticias! Y por qué es que seguimos comprando, atraídos por las vitrinas, si sabemos que: nos dura poco, su pre y post consumo genera toneladas de basura y contaminación, las personas que lo hicieron luchan día a día para salir de los 40 USD al mes y como guinda de la torta, encontrarás a miles de mujeres usando tu MISMA blusa?
Al igual que Shima Akhter, una trabajadora de Bangladesh de una grande empresa de fast fashion,  dijo en True Cost: "No compraría estas prendas porque son producidas por nuestra sangre".
Entonces si.
El proceso importa, la calidad importa, la honestidad importa.
Llámalo eco moda si quieres, pero creo que es solo sentido común
- Livia Firth -